La derecha boliviana
Pero lejos de esos episodios que, aún cuando en su conjunto desconciertan, son detalles soslayables, hay algo más profundo que me inquietó, y creo que es prácticamente a mi nomás -soy "Sanhuezista" políticamente según me dijeron por ahí... quizá tengan razón-. Fue aquel momento, predecible pero no por ello menos extraño -desarrollando el tema explicaré por qué- en que el grito "Mar para Bolivia" se posesionó del Court Central.
Lo lamentable, en mi concepto es ver como parte importante de nuestra izquierda, aunque en este aspecto bien intencionada, cae en una trampa tan burda. Veamos por qué. La Guerra del Pacífico fue un conflicto de grupos económicos foráneos. Las consecuencias y, sobretodo, los argumentos posteriores de lado y lado han sido, en su esencia, elaborados por las elites tanto chilenas como bolivianas. Teniendo claro esto la conclusión es evidente: la aspiración marítima boliviana NO ES FRUTO DE UNA DEMANDA POPULAR, sino de una retórica confeccionada por los grupos económicos bolivianos, si, los mismos latifundistas de derecha que han gobernado Bolivia históricamente, teniendo a un pueblo sumido en el hambre, el analfabetismo y el abandono.
Pero esta retórica no surge porque si. Muy por el contrario, ha sido históricamente un arma estratégica de contención y represión de las demandas sociales en dicho país, un verdadero comodín del que han sido dueños estos millonarios que han históricamente constituido la parte más poderosa de la clase política boliviana -de hecho, si se sabe hurgar, se puede encontrar que no son pocos los bolivianos que comparten esto que digo-. Y un comodín que, como tal, no han trepidado en utilizar ante cada posible estallido de su pueblo; puede parecer trivial, pero recuerdo una nota que hizo CQC en Bolivia, en que el reportero -creo que Iván Guerrero, no me acuerdo-, fingiendo ser argentino, recogía opiniones en la calle sobre este tema; era impactante ver como casi todas las respuestas eran algo así como "bueno y Chile nos robó el mar y por eso es que nuestro país no progresa y somos pobres". Ahora que me acuerdo también vi un documental de Informe Especial que era algo así. Lector casual, imagino que usted, como cualquier persona con ciertos conocimientos, sabe que aquello se debe a miles de factores, pero justamente el mar no es uno de ellos -me permito recordar que, en el plano estrictamente económico, Bolivia tiene tantas facilidades en los puertos del norte prácticamente como si fueran puertos suyos-. ¿Qué conclusión sacamos entonces? Un pueblo engañado por su elite, que lo ha sumido en la pobreza, fomentando una lucha completamente anacrónica en estos tiempos.
Teniendo claro que el factor económico no es preponderante en este caso, pasemos al otro gran argumento que se esgrime, el de la "reivindicación histórica" de recuperar un territorio perdido que implica una sensibilidad mayúscula en todos los sectores de la vida boliviana. Repetiré de
nuevo y hasta el cansancio que esa sensibilidad es una mentira inventada por los grandes grupos de poder del país vecino, inoculada como una bacteria a las masas por medio de una educación que los adoctrina para odiar a Chile, y unos medios de comunicación que refuerzan esto y exacerban los ánimos. Entonces, si dicha sensación queda fuera, ¿hablamos efectivamente una "reivindicación histórica"?. Más profundo aún ¿cualquier pretensión de recuperar territorios perdidos entra en la categoría de "reivindicación histórica"? -si me va a responder "no es que es distinto porque a ellos les duele" y cosas así, lea desde el comienzo del párrafo nuevamente-. Porque si es por eso, ya, que Chile devuelva Antofagasta y Arica, pero empezamos a reclamar todo el vasto territorio en la Patagonia, los Campos de Hielo Sur, y todas esas cosas que hemos perdido con Argentina. Y si lo extendemos a toda Latinoamérica -ley pareja no es dura-, empieza Perú a pelear con Ecuador unos metritos más y metritos menos de selva amazónica, Brasil se agarra de las mechas con medio mundo por lo mismo, y así tenemos una serie de posibles conflictos territoriales. Y mientras nuestros líderes se entretengan haciendo y deshaciendo mapas, nuestros pueblos siguen sumidos en el hambre, y toda tentativa de integración latinoamericana -la misma con que tantos se llenan la boca- se va al carajo. ¿Es eso lo que quiere nuestra izquierda? Quiero pensar que no.
Evo Morales representa una esperanza para el pueblo boliviano. Encarna ciertamente una alternativa de gobierno distinta a lo que han sido los grandes magnates y dictadores neoliberales que han regido los destinos de aquel país, y sobretodo, encarna la ilusión de cambios sociales importantes en dicho país. Por eso, que lamentable sería que Evo caiga también en la trampa nacionalista con que los grupos económicos del país altiplánico han defendido a rajatabla sus intereses, aquella trampa en que la parte más dura de nuestra izquierda ha caido redondita. Curiosamente ha sido esta parte menos conciliadora y más intransigente, la menos consecuente con su posición de izquierda -por todo lo anteriormente dicho-, y esto se debe a que han cometido el error de preocuparse más por "cómo NO hay que actuar" que de como SI hay que hacerlo. Me explico: han estado tan preocupados de marcar diferencia radical respecto a la derecha chilena, aquella de la que emergen argumentos nacionalistas pelotudos como "no shi hay que defender los territorios xq costaron shangre de nuestros sholdados de la patria ashí" -los territorios que Alemania obtuvo en la primera parte de la II Guerra Mundial también costaron harta sangre de soldados alemanes, ¿y eso los legitima? por supuesto que no-, que a la larga lo único que han hecho, lamentablemente, ha sido convertirse, o mejor dicho mimetizarse, con la DERECHA BOLIVIANA. Osea, desvestir a un santo para vestir a otro.
