La derecha boliviana
Recuerdo aquel 10 de Marzo. Era en el Court Central del Estadio Nacional, donde alrededor de 6000 personas se congregaron en el acto de bienvenida al Presidente de Bolivia Evo Morales. Dentro de todo fue bonito, su discurso, sin ser un grandilocuente acto de retórica, fue en cambio una potente muestra de carisma, y un canto a la lucha social por medios pacíficos. Pero no se puede dejar de decir que por momentos era desconcertante la picantería de gran parte de nuestra izquierda, sentí vergüenza al escuchar "joooota jota!" en medio del ritual mapuche de ungimiento de Evo Morales como su líder, donde un mínimo de respeto y sentido común indica que hay que guardar silencio -¡oh ironía, estaban allí para recibir a un líder indígena y ese es el respeto que les tienen!-, como también por momentos dentro del mismo discurso en que las distintas colectividades interrumpían con sus consignas particulares queriendo destacarse por si mismas cual personajes faranduleros que en la Teletón se agarran a codazos por aparecer en la foto con Don Francisco; dentro de esto mismo el MIR -me tocó justo estar atrás de ellos- merece una mención aparte: no conformes con interrumpir constantemente con su "pueblo, conciencia y fusil" que me tenía hinchadas las gónadas ("comer, cagar y dormir... MIR MIR MIR!"), sus banderas gigantescas no dejaban apreciar gran parte del escenario, o al menos obligaba a patéticas contorsiones de cuello para hacerlo, ¡y anda a decirles que las bajaran!, porque respondían con prepotencia "oye shi la weá es escushar ashí da lo mismo q veai o no ashí". Que rico fue que Evo Morales no los saludara por más que molestaron, quizá inconscientemente sea el justo castigo por su prepotencia y su inconsecuencia -¿qué carajo hacían en un acto que era justamente un canto de rechazo a la lucha armada (su principio fundacional) como medio revolucionario y de legitimación de la paz en estos procesos? Solo ellos lo saben, y si me apuran un poco, quizá ni siquiera lo saben realmente-.
Pero lejos de esos episodios que, aún cuando en su conjunto desconciertan, son detalles soslayables, hay algo más profundo que me inquietó, y creo que es prácticamente a mi nomás -soy "Sanhuezista" políticamente según me dijeron por ahí... quizá tengan razón-. Fue aquel momento, predecible pero no por ello menos extraño -desarrollando el tema explicaré por qué- en que el grito "Mar para Bolivia" se posesionó del Court Central.
Lo lamentable, en mi concepto es ver como parte importante de nuestra izquierda, aunque en este aspecto bien intencionada, cae en una trampa tan burda. Veamos por qué. La Guerra del Pacífico fue un conflicto de grupos económicos foráneos. Las consecuencias y, sobretodo, los argumentos posteriores de lado y lado han sido, en su esencia, elaborados por las elites tanto chilenas como bolivianas. Teniendo claro esto la conclusión es evidente: la aspiración marítima boliviana NO ES FRUTO DE UNA DEMANDA POPULAR, sino de una retórica confeccionada por los grupos económicos bolivianos, si, los mismos latifundistas de derecha que han gobernado Bolivia históricamente, teniendo a un pueblo sumido en el hambre, el analfabetismo y el abandono.
Pero esta retórica no surge porque si. Muy por el contrario, ha sido históricamente un arma estratégica de contención y represión de las demandas sociales en dicho país, un verdadero comodín del que han sido dueños estos millonarios que han históricamente constituido la parte más poderosa de la clase política boliviana -de hecho, si se sabe hurgar, se puede encontrar que no son pocos los bolivianos que comparten esto que digo-. Y un comodín que, como tal, no han trepidado en utilizar ante cada posible estallido de su pueblo; puede parecer trivial, pero recuerdo una nota que hizo CQC en Bolivia, en que el reportero -creo que Iván Guerrero, no me acuerdo-, fingiendo ser argentino, recogía opiniones en la calle sobre este tema; era impactante ver como casi todas las respuestas eran algo así como "bueno y Chile nos robó el mar y por eso es que nuestro país no progresa y somos pobres". Ahora que me acuerdo también vi un documental de Informe Especial que era algo así. Lector casual, imagino que usted, como cualquier persona con ciertos conocimientos, sabe que aquello se debe a miles de factores, pero justamente el mar no es uno de ellos -me permito recordar que, en el plano estrictamente económico, Bolivia tiene tantas facilidades en los puertos del norte prácticamente como si fueran puertos suyos-. ¿Qué conclusión sacamos entonces? Un pueblo engañado por su elite, que lo ha sumido en la pobreza, fomentando una lucha completamente anacrónica en estos tiempos.
Teniendo claro que el factor económico no es preponderante en este caso, pasemos al otro gran argumento que se esgrime, el de la "reivindicación histórica" de recuperar un territorio perdido que implica una sensibilidad mayúscula en todos los sectores de la vida boliviana. Repetiré de
nuevo y hasta el cansancio que esa sensibilidad es una mentira inventada por los grandes grupos de poder del país vecino, inoculada como una bacteria a las masas por medio de una educación que los adoctrina para odiar a Chile, y unos medios de comunicación que refuerzan esto y exacerban los ánimos. Entonces, si dicha sensación queda fuera, ¿hablamos efectivamente una "reivindicación histórica"?. Más profundo aún ¿cualquier pretensión de recuperar territorios perdidos entra en la categoría de "reivindicación histórica"? -si me va a responder "no es que es distinto porque a ellos les duele" y cosas así, lea desde el comienzo del párrafo nuevamente-. Porque si es por eso, ya, que Chile devuelva Antofagasta y Arica, pero empezamos a reclamar todo el vasto territorio en la Patagonia, los Campos de Hielo Sur, y todas esas cosas que hemos perdido con Argentina. Y si lo extendemos a toda Latinoamérica -ley pareja no es dura-, empieza Perú a pelear con Ecuador unos metritos más y metritos menos de selva amazónica, Brasil se agarra de las mechas con medio mundo por lo mismo, y así tenemos una serie de posibles conflictos territoriales. Y mientras nuestros líderes se entretengan haciendo y deshaciendo mapas, nuestros pueblos siguen sumidos en el hambre, y toda tentativa de integración latinoamericana -la misma con que tantos se llenan la boca- se va al carajo. ¿Es eso lo que quiere nuestra izquierda? Quiero pensar que no.
Evo Morales representa una esperanza para el pueblo boliviano. Encarna ciertamente una alternativa de gobierno distinta a lo que han sido los grandes magnates y dictadores neoliberales que han regido los destinos de aquel país, y sobretodo, encarna la ilusión de cambios sociales importantes en dicho país. Por eso, que lamentable sería que Evo caiga también en la trampa nacionalista con que los grupos económicos del país altiplánico han defendido a rajatabla sus intereses, aquella trampa en que la parte más dura de nuestra izquierda ha caido redondita. Curiosamente ha sido esta parte menos conciliadora y más intransigente, la menos consecuente con su posición de izquierda -por todo lo anteriormente dicho-, y esto se debe a que han cometido el error de preocuparse más por "cómo NO hay que actuar" que de como SI hay que hacerlo. Me explico: han estado tan preocupados de marcar diferencia radical respecto a la derecha chilena, aquella de la que emergen argumentos nacionalistas pelotudos como "no shi hay que defender los territorios xq costaron shangre de nuestros sholdados de la patria ashí" -los territorios que Alemania obtuvo en la primera parte de la II Guerra Mundial también costaron harta sangre de soldados alemanes, ¿y eso los legitima? por supuesto que no-, que a la larga lo único que han hecho, lamentablemente, ha sido convertirse, o mejor dicho mimetizarse, con la DERECHA BOLIVIANA. Osea, desvestir a un santo para vestir a otro.
Pero lejos de esos episodios que, aún cuando en su conjunto desconciertan, son detalles soslayables, hay algo más profundo que me inquietó, y creo que es prácticamente a mi nomás -soy "Sanhuezista" políticamente según me dijeron por ahí... quizá tengan razón-. Fue aquel momento, predecible pero no por ello menos extraño -desarrollando el tema explicaré por qué- en que el grito "Mar para Bolivia" se posesionó del Court Central.
Lo lamentable, en mi concepto es ver como parte importante de nuestra izquierda, aunque en este aspecto bien intencionada, cae en una trampa tan burda. Veamos por qué. La Guerra del Pacífico fue un conflicto de grupos económicos foráneos. Las consecuencias y, sobretodo, los argumentos posteriores de lado y lado han sido, en su esencia, elaborados por las elites tanto chilenas como bolivianas. Teniendo claro esto la conclusión es evidente: la aspiración marítima boliviana NO ES FRUTO DE UNA DEMANDA POPULAR, sino de una retórica confeccionada por los grupos económicos bolivianos, si, los mismos latifundistas de derecha que han gobernado Bolivia históricamente, teniendo a un pueblo sumido en el hambre, el analfabetismo y el abandono.
Pero esta retórica no surge porque si. Muy por el contrario, ha sido históricamente un arma estratégica de contención y represión de las demandas sociales en dicho país, un verdadero comodín del que han sido dueños estos millonarios que han históricamente constituido la parte más poderosa de la clase política boliviana -de hecho, si se sabe hurgar, se puede encontrar que no son pocos los bolivianos que comparten esto que digo-. Y un comodín que, como tal, no han trepidado en utilizar ante cada posible estallido de su pueblo; puede parecer trivial, pero recuerdo una nota que hizo CQC en Bolivia, en que el reportero -creo que Iván Guerrero, no me acuerdo-, fingiendo ser argentino, recogía opiniones en la calle sobre este tema; era impactante ver como casi todas las respuestas eran algo así como "bueno y Chile nos robó el mar y por eso es que nuestro país no progresa y somos pobres". Ahora que me acuerdo también vi un documental de Informe Especial que era algo así. Lector casual, imagino que usted, como cualquier persona con ciertos conocimientos, sabe que aquello se debe a miles de factores, pero justamente el mar no es uno de ellos -me permito recordar que, en el plano estrictamente económico, Bolivia tiene tantas facilidades en los puertos del norte prácticamente como si fueran puertos suyos-. ¿Qué conclusión sacamos entonces? Un pueblo engañado por su elite, que lo ha sumido en la pobreza, fomentando una lucha completamente anacrónica en estos tiempos.
Teniendo claro que el factor económico no es preponderante en este caso, pasemos al otro gran argumento que se esgrime, el de la "reivindicación histórica" de recuperar un territorio perdido que implica una sensibilidad mayúscula en todos los sectores de la vida boliviana. Repetiré de
nuevo y hasta el cansancio que esa sensibilidad es una mentira inventada por los grandes grupos de poder del país vecino, inoculada como una bacteria a las masas por medio de una educación que los adoctrina para odiar a Chile, y unos medios de comunicación que refuerzan esto y exacerban los ánimos. Entonces, si dicha sensación queda fuera, ¿hablamos efectivamente una "reivindicación histórica"?. Más profundo aún ¿cualquier pretensión de recuperar territorios perdidos entra en la categoría de "reivindicación histórica"? -si me va a responder "no es que es distinto porque a ellos les duele" y cosas así, lea desde el comienzo del párrafo nuevamente-. Porque si es por eso, ya, que Chile devuelva Antofagasta y Arica, pero empezamos a reclamar todo el vasto territorio en la Patagonia, los Campos de Hielo Sur, y todas esas cosas que hemos perdido con Argentina. Y si lo extendemos a toda Latinoamérica -ley pareja no es dura-, empieza Perú a pelear con Ecuador unos metritos más y metritos menos de selva amazónica, Brasil se agarra de las mechas con medio mundo por lo mismo, y así tenemos una serie de posibles conflictos territoriales. Y mientras nuestros líderes se entretengan haciendo y deshaciendo mapas, nuestros pueblos siguen sumidos en el hambre, y toda tentativa de integración latinoamericana -la misma con que tantos se llenan la boca- se va al carajo. ¿Es eso lo que quiere nuestra izquierda? Quiero pensar que no.
Evo Morales representa una esperanza para el pueblo boliviano. Encarna ciertamente una alternativa de gobierno distinta a lo que han sido los grandes magnates y dictadores neoliberales que han regido los destinos de aquel país, y sobretodo, encarna la ilusión de cambios sociales importantes en dicho país. Por eso, que lamentable sería que Evo caiga también en la trampa nacionalista con que los grupos económicos del país altiplánico han defendido a rajatabla sus intereses, aquella trampa en que la parte más dura de nuestra izquierda ha caido redondita. Curiosamente ha sido esta parte menos conciliadora y más intransigente, la menos consecuente con su posición de izquierda -por todo lo anteriormente dicho-, y esto se debe a que han cometido el error de preocuparse más por "cómo NO hay que actuar" que de como SI hay que hacerlo. Me explico: han estado tan preocupados de marcar diferencia radical respecto a la derecha chilena, aquella de la que emergen argumentos nacionalistas pelotudos como "no shi hay que defender los territorios xq costaron shangre de nuestros sholdados de la patria ashí" -los territorios que Alemania obtuvo en la primera parte de la II Guerra Mundial también costaron harta sangre de soldados alemanes, ¿y eso los legitima? por supuesto que no-, que a la larga lo único que han hecho, lamentablemente, ha sido convertirse, o mejor dicho mimetizarse, con la DERECHA BOLIVIANA. Osea, desvestir a un santo para vestir a otro.

3 Comments:
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Exelente reflexion...
la izquierda chilena es una mutacion muy mextraña, casi un experimento...
estudio en Sociales de la Chile, asi que te puedo asegurar que el Norte se perdio hace mucho...
ojala se pueda recuperar más temprano que tarde
Nuevamente Felicitaciones
Adios
Enjoyed a lot! »
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