La realidad completa
Qué complicado debe tornarse a veces el ser Presidente de la República. No puedo dejar de pensar esto al ver las distintas reacciones que tienen los diversos polos políticos ante la entrega hecha por el Presidente Lagos del "Informe Valech sobre Prisión Política y Tortura" durante la dictadura.
Pese a que el tema sobre el que pretendo escribir es otro, para no ser acusado de "sacarle el poto a la jeringa", ya que mencioné este tema ahora mismo daré mi opinión sobre él: hace un tiempo pidieron perdón las Fuerzas Armadas como institución, ahora lo hace el Estado de Chile también como institución, estableciéndose además una muy digna compensación tanto económica como en educación, salud y otros derechos básicos. No es la reparación total, pero creo que es todo lo que al Poder Ejecutivo hacia años le correspondía hacer frente a este tema; falta juzgar a los culpables pero esa es tarea del Poder Judicial y ahí poco puede hacer el Ejecutivo, y también falta encontrar los paraderos cuerpos de los desaparecidos lo cual corresponde a los responsables de aquella época que son quienes más deberían saberlo. Eso a grandes rasgos.
Pero bueno, el tema es otro. Quizá alguien que lo ve desde afuera podría teorizar horas y horas sobre el contenido del informe o las resoluciones adoptadas a partir de este: que esta compensación económica no le parece o que es poco, que estos testimonios son exagerados o muy blandos, y un larguísimo etcétera. Pero inconsciente e inevitablemente todo esto lo hace pensando en qué lo pondría contento a él y a su entorno ideológico, social y/o económico más cercano.
El problema es que para un gobernante de un país la tarea es considerablemente mayor, pues de pronto se halla ante una dificultad que jamás había tenido antes: el tener que tomar decisiones para todos, no siempre para lo que más contento lo pone a él ni a sus cercanos. Súbitamente se encuentra con que el procedimiento que ha utilizado toda su vida para pensar ya no le sirve al hallarse en el cargo que desempeña; ya no puede pensar "que haría yo -o bueno, que haría mi partido- en este caso", ahora debe decir "que haría mi partido, que haría la oposición, que haría este otro sector, y este otro. ¿Cómo tomo una decisión correcta sin caer en un extremo? ¿Sin pensar por mi cuenta sino que pensando en todos?", y así partirse la cabeza en este terrible y eterno raciocinio.
Es de esta forma como este personaje y sus ministros deben tomar la mayoría de las decisiones. Sin embargo, en algunos casos es imposible lograr esto, pues existen situaciones que comprometen intereses ideológicos e históricos irreconciliables; dicho más simple, algunas veces es imposible dejarlos contentos a todos. Es lo que pasó con el informe, que unos lo encontraron tibio y cobarde, mientras que otros dicen estar de acuerdo pero en forma hipócrita pues les gustaría decir que es mentira; puntos de vista que son como el agua y el aceite. En estos casos es prácticamente imposible lograr una resolución que los reuna a ambos, que abarque el agua y el aceite sin que ambos se quejen. Sin embargo, creo que con este se tomó la decisión más cercana a ello, el Ejecutivo hizo lo que tenía que hacer, no se metió a hacer cosas que no le corresponden arriesgando así críticas de intervencionismo, como tampoco dejó de realizar todo aquello que le compete estrictamente a él.
Muchas veces se me ha preguntado por qué, teniendo una postura política más bien clara, no milito en algún partido. Es justamente por esta razón, las ideologías vendrían a ser como nuestro entorno más cercano, aquel que nos muestra solo una parte de la realidad. Y tal parece que soy un ambicioso, pues quiero verla en su totalidad. Las ideologías, del lado que vengan, solo generan polarización: Allende creyó hasta el final en su ideología, lo que provocó la rebelión de la opuesta; Pinochet tuvo la concepción ideológica opuesta, lo cual también hubiera provocado una fuertísima reacción, solo que lo que pasó finalmente fue peor aún: él tenía las herramientas para matar a todo aquel que se le opusiera, y lo hizo vil y cruelmente, como lo muestra el informe. Al ser Presidente de la República, del lado que se sea, indefectiblemente se debe evitar ver solo parte de la realidad y es imprescindible intentar verla completa. Vale la pena el intento, aunque algunas veces resulte fallido.

4 Comments:
Bueno su texto señor Sanhueza. Me parece un análisis digno de un alumno más que decente del primer foco, que intenta sacudirse del lumpen imperante... jajaja, broma. Creo que la gente que critica el accionar del Ejecutivo con una abismante liviandad -que no hace otra cosa que demostrar imposibilidad de analizar de forma más profunda las cosas importantes que pasan- debería leer su texto o en su defecto interesarse por instruirse. De lo contrario, conmino a todos esos ladilludos, hediondos y que pasan con la teta con quaker, hundir la cabeza en el water.
Con todo afecto, el Licenciado.
Bueno, era una deuda la que tenía contigo esta; así que he de cumplirla. No es fácil hacer una opinión de un artículo que me parece tan sorprendente, actual y lúcido... Quizás lo más fñacil es partir efectivamente por hacer mención al tema del Informe entregado. Comprensible es que las víctimas y sus familiares crean que es una miseria lo hecho (hay que intentar ver la realidad completa, ¿no?); pero obviamente uno termina por creer que su actitud, no sé si "injusta", pero es bastante dura... En exceso, considerando que es un gesto y una realización que hace un par de años no podíamos ni haber esperado. Creo que podemos discutir los detalles, las formas, si se pudo haber hecho más y mejor... Pero lo concreto es que Lagos, y también Aylwin, hicieron cosas por la verdad y por el reconocimiento a estas víctimas; y creo que todos sabemos que así es.
Cuesta mucho ver la realidad completa... En realidad; es un imposible. Implicaría tener demasiados ojos, despojarnos de nosotros, y aún así no lo lograríamos. Pero siempre será bueno hacerlo. Es de aquellas cosas que aún siendo "imposibles", son cosas que deben hacerse. Un poco absurdo mi planteamiento, pero yo jamás he creído que el absurdo sea tonto.
Buena suerte en esa "lucha". Y felicitaciones por el artículo. ;)
S.E., Mrcl. Eduardo Peñailillo B.
Jojojo aer rata... q t epuedo decir... encontré genial tu artículo, tienes pasta de periodista
Pero hay algo que quería comentar... no me parece que sea justo que tengan que pagarles compensaciones económicas, considerando que los 61 millones de dólares anuales no lo van a poner ni los políticos ni los milicos, sino la clase media que paga impuestos, clase media que EN SU MAYORÍA poco o nada se vio afectada, e incluso podría decirse que se vio beneficiada con la Dictadura, al menos en términos económicos
Como siempre, el gobierno castiga a la Clase Media para satisfacer una minoría de la población que, sin embargo, tiene más voz que la clase media. Si quieren darles compensaciones a los torturados, ¿por qué mejor el gobierno no se atreve a descontar de las tremendas jubilaciones que tienen los ex-milicos y de los montepíos de sus viudas??????????
Oye... por qué no escribes algo sobre el asunto del TAG??? Quiero conocer tu postura
Esto no es periodismo Mamaro, es más reflexivo y atemporal... en cuanto al TAG, me da paja, ya hablamos del tema, y como te digo, yo escribo sobre las cosas que me llamen la atención en el momento, que me hagan pensar, no columnas de diario sobre cualquier temita de actualidad que surja.
En lo referente a las compensaciones, que porque a la golpeada clase media y no a los milicos y wea. Creeme que no solo te encuentro razón, sino que además me llama la atención que lo digas. En todo caso imagina la cantidad de trabas legales que hay para sacarles un pesito a los milicos, imagina la cagá que dejaría el solo pensar en esa posibilidad. Aunque, claro está, hubiera sido lo ideal.
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